Caravana o Autocaravana. Qué elegir -2ª Parte –

Si quieres salir de dudas, basta con que vayas a un camping, te sientes en una silla y observes cómo llegan unas y otras (me refiero a las caravanas y las autocaravanas).





Desde el momento que se llega al camping pareciese que todo resulta más fácil y rápido con la autocaravana y en verdad es así.

Instalándote en el Camping

Montar una caravana lleva más tiempo. Principalmente porque, sin contar con el desenganche, maniobras y ajustes para dejarla donde queremos, lo que se persigue no es sólo estabilizarla, abrir la puerta de la CA para poder acceder y punto sino, instalar todos los accesorios, mobiliario y aparataje que nos permitan disfrutar de nuestra estancia con confort y tratando de cubrir al máximo posible nuestras necesidades.

Esto lleva su tiempo, que dependiendo de nuestra experiencia, maña y colaboración del resto de la familia puede hacerse en menor o mayor plazo y por ende más o menos pesado.

elegir-autocarvana o caravana

Con la autocaravana no ocurre lo mismo. Llegas, la sitúas maniobrando como vehículo que es, echas el freno, pones unos calzos a las ruedas y/o nivelas, extiendes el toldo pones el suelo, sacas una mesa con sus sillas y listo. Es la práctica habitual, casi todo el mundo con AC se instala así. No quita que algunos, quieran también instalar todos los accesorios, mobiliarios y aparatajes para tener una estancia más confortable aún pero, entonces habría que hacernos nuevamente la última pregunta del apartado anterior. Las personas con AC llevan menos “trastos”, van más lijeros.

Hay que tener en cuenta que, en una AC, tenemos menos espacio para llenarlo de cosas ya que el espacio del que disponemos es únicamente el habitáculo de la propia autocaravana mientras que, en una CA disponemos del espacio del habitáculo más el maletero de nuestro vehículo, sin mencionar la posibilidad de llevar un cofre en el techo del mismo aunque, esto también sería posible llevarlo en una autocaravana.

Si instalarte con un AC es rápido, cuando desmontas y te vas también lo es. Es lógico, a menos accesorios, aparataje y mobiliario que recoger es evidente que se hace en menor tiempo. Mientras que con una CA se tarda bastante más ya que, hay que guardar todo lo que se sacó. El tener una estancia confortable tiene su precio. Aunque también hay quien se instala de forma “minimalista” no despreciando confort y consiguen que, tanto a la hora de montar como de recoger todo se haga de forma más rápida y menos pesada.

Existe algo que realmente diferencia en este sentido una de otra; con la caravana, en la mayoría de las ocasiones, tendremos prefijado el destino y elegido el camping donde ir a dormir o permanecer, con la autocaravana no suele ser así. Con la AC se elige el destino a visitar, lo de dónde establecerse para dormir va surgiendo por el camino o en el mismo destino porque si no encontramos camping basta con buscar un sitio que nos agrade para estacionar y pasar la/s noche/s.

Otra opción, es dejar la caravana en un parking próximo al lugar de destino, si solemos ir al mismo lugar (o en el mismo camping si presta servicio de parking). Estos parking suelen ofrecer el trasporte hasta el camping donde vas a pasar los días, ahorrándote tener que trasladarla. O, como en algunos casos, dejarla instalada en el camping todo el año.

En este aspecto, deberías hacerte al menos estas preguntas:

  1. ¿Cómo solemos disfrutar de las vacaciones? Pocos días establecidos en el mismo sitio o muchos.
  2. Disfrutar durante días de los servicios de un camping o hacer rutas.
  3. ¿Voy a querer llevar muchos accesorios y aparatajes?
  4. ¿Voy a moverme en periodos que no son vacacionales?
  5. ¿Tengo intención de recorrer muchos sitios y por tanto hacer muchos kilómetros?

En este aspecto, como en casi todos, depende de lo que cada uno queramos y cómo deseemos pasar los días de vacaciones. Pero hay que reconocer que este montaje y desmontaje rápido es lo que da a las autocaravanas una ventaja incuestionable para quienes quieran estancias muy cortas y proseguir viaje. No quita que con una caravana no lo podamos hacer pero, en tal caso entrarían otros factores a tener en cuenta.

Seguridad en viaje

Si llegamos a cuestionar el usar una autocaravana como si fuera una caravana, también lo es hacerlo al revés. Si vamos a usar la CA para pernoctar y continuar viaje quizá sea conveniente pensar en una AC y ahorrarnos algunos “inconvenientes” que podemos encontrar con la caravana a la hora de circular con ella o simplemente encontrar sitio para alojarnos.

Es incuestionable que una AC tiene mejor maniobrabilidad que una CA. Su diseño y fabricación lo permite. A fin de cuenta, no deja de ser un vehículo que incorpora un habitáculo. Y por tanto su seguridad en la carretera es más evidente que la de una caravana. Con ello no pretendo decir que una CA sea insegura o peligrosa pero, a la hora de comparar una y otra hemos de aceptar este hecho.

La maniobrabilidad con una caravana, tanto circulando como en parado, es más complicada (aunque terminas haciéndote a ella rápidamente). Lo que llevas enganchado a tu vehículo es, a fin de cuentas, un remolque que pesa, tiene unas dimensiones y por tanto entorpece y lastra su movimiento.

Circulando con una caravana debes mantenerte dentro de unos límites de velocidad, ya no por que lo diga una norma sino, por seguridad. Hay que aceptar el hecho de que arrastramos un objeto pesado con nosotros y eso nos obliga a tener mayor precaución en curvas, cambios de rasante, condiciones meteorológicas adversas como; lluvia, granizo, nieve y sobre todo viento. Uno de los grandes enemigos de las caravanas es el viento racheado que junto al efecto de succión pueden ponerte en apuros.

No obstante, hoy en día y desde hace años, los diseños de las caravanas y los elementos de mejoras que se les han incorporado permiten una mejor estabilidad y mayor seguridad.





Sí es cierto que, tardarás algo más en hacer el recorrido de lo que tardarías yendo sólo con el vehículo, o con una AC pero basta ármate de paciencia y disfruta del viaje. Debes de permanecer más atento a los vehículos que tienes delante; frenar o adelantar es algo diferente a si no lleváramos la caravana.

De igual manera, en algunas ocasiones y debido a la irregularidad del terreno, te pensarás muy mucho meterte con una caravana mientras que con una autocarava es muy posible que te animes sin pensarlo y por tanto accederás a lugares donde con la AC hayas decidido no llegar (aunque he visto caravanas en sitios que no me explicaba cómo habían conseguido llegar hasta ahí).

Acceder a los parkings de los supermercados también puede ser un incordio ya que las dimensiones de la caravana + el vehículo lo hace impracticable, o simplemente no hay donde aparcar el conjunto sin obstaculizar el paso del resto de vehículos, con la autocaravana normalmente no tendremos ese problema.

La autocaravana es distinta, se antoja más segura. Salir de un stop o hacer una rotonda pareciera hacerse de forma más liviana. Uno se desplaza casi a la misma velocidad que si lo hiciera en otro vehículo de similares características (manteniendo los límites de velocidad y las normas básicas de seguridad) y se viaja con cierta mayor tranquilidad que cuando llevas una caravana (esto quizá sea simplemente algo psicológico). Por tanto, la autocaravana representa la agilidad en movimiento y desplazamiento con “mayor seguridad”.

En este aspecto, deberías hacerte al menos estas preguntas:

  1. Imaginarte viajar con una caravana enganchada a tu coche a una velocidad muy limitada ¿te genera incomodidad?
  2. ¿Te gusta viajar teniendo concertado ya el lugar de alojamiento o prefieres la aventura?
  3. ¿Sueles hacer viajes de improviso y no te gustan mucho los preparativos?

Y terminamos,  sigue leyendo Caravanas o autocaravanas, qué elegir -Tercera parte-




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